Mientras las empresas invierten en firewalls y antivirus, descuidan el eslabón más vulnerable: las personas. Descubre por qué formar a tu equipo en ciberseguridad no es un gasto, sino la inversión con mayor retorno para proteger tu negocio.

Cuando comparamos el coste de un incidente de seguridad con el de una formación efectiva, la diferencia es abismal. Por un lado, un incidente típico supone una pérdida media de 4.45 millones de dólares por brecha, requiere unos 277 días para ser contenido y acarrea multas regulatorias además de un daño reputacional difícil de cuantificar pero devastador. Por otro lado, formar a un empleado en ciberseguridad cuesta entre 50 y 150 euros anuales, reduce en un 70% los clics en enlaces de phishing y mejora drásticamente la capacidad de respuesta ante ataques.

El retorno de la inversión está más que demostrado: se trata de una inversión pequeña y continua que genera un ahorro enorme al prevenir incidentes costosos, a la vez que asegura el cumplimiento normativo. La conclusión es clara y contundente: por cada euro invertido en formación, se ahorran al menos diez euros en costes asociados a incidentes de seguridad.